"Sin duda alguna, y pese a quien le pese..." Madrid se ha convertido en una de las capitales del mundo más vanguardistas en cuanto a ocio nocturno se refiere. Con una noche increible, en todos y cada uno de los aspectos de la palabra "increible", las discotecas de Madrid han evolucionado e influido notablemente en la variedad y diversificación de las opciones que posee un "madrileño" (madrileño: cualquier persona que está en Madrid) para salir por la noche.
Década tras década, los estilos de discoteca que han existido en la capital hasta ahora han venido muy marcados por los géneros de música que han ido surgiendo en el planeta. Teniendo en cuenta el desarrollo histórico y económico de nuestro país, no es hasta mediados de los 90 cuando el término "discoteca" cobra el sentido en toda su dimensión. Al mismo tiempo también aparecen las múltiples ramificaciones de la música electrónica que evoluciona desde el technopop (que para entonces cumple su mayoría de edad) a un sinfín de estilos gracias a los avances en la informática y el tratamiento del sonido, que también afectará a todos los demás géneros.
En una sóla discoteca puedes encontrar una pluralidad de música y gente que hace 20 años era del todo imposible. Amantes de la música electrónica se mezclan con emos, góticos y siniestros. Dónde antes sólo entraban clones de camisas, pantalones de pinza y zapatitos de cristal ahora ves rastafaris ibicencos, surferos de marca y trajes de diseño. El britpop se ha propagado y ganado un masivo número de seguidores y además se ha unido a la electrónica a través del puente del technopop. La gente se ha mezclado y ha aprendido a seleccionar y disfrutar lo mejor que pueden ofrecerles "los otros"... y eso está bien.
Todo esto ha permitido a Madrid ofrecer a todos una variedad esquisita de discotecas que funcionan muy bien y que sorprenden cada día gracias a su diseño espectacular y a un montón de gente que trabaja para que nosotros disfrutemos.
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